Varias comunidades de los municipios de Acatlán, Huasca y Atotonilco el Grande lograron la aprobación para la excavación de un nuevo pozo que surtirá de agua a varios asentamientos colindantes, lo anterior, a falta de un suministro regular de vital líquido tras casi dos años de sequía extrema en sendas demarcaciones.
Luego de meses en diligencias ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua), trabajo coordinado entre los tres gobiernos municipales, dicha institución así como el gobierno de Hidalgo, avalaron la construcción de este pozo, proyecto que en una primera etapa consiste en la perforación de la tierra para posterior aprovechamiento del recurso.
En ese sentido, la presidenta municipal de Acatlán, Elizabeth Vargas, explicó ante los comuneros que procederá un proceso de licitación para determinar qué empresa es la encargada de la perforación.
“Este logro es tan importante para una región que toda la vida ha batallado de agua”, sentenció. En la demarcación quesera, las localidades beneficiadas serán Buena Vista, La Luz, La Palma y asentamientos de la región de Las Barrancas.
En Huasca, municipio donde se excavará el pozo en la localidad de Magueyes Verdes, se beneficiará a esta y a otras dos comunidades; mientras que en Atotonilco el Grande, son dos las que aprovecharán este proyecto.
“Aquí no tenemos un servicio de agua municipalizado, la gente trae su agua desde el municipio de Agua Blanca, son aguas rodadas, manantiales superficiales que con esta sequía se han reducido los caudales y por eso aquí la gente no tiene agua. Es un proyecto que nos ha costado muchos años de trámite con la Conagua, con la Semarnat, finalmente es una realidad”, acotó Francisco Mayoral, alcalde de Huasca de Ocampo.
Sin embargo, previo a los trabajos de perforación y en apego a las costumbres de las localidades beneficiadas, se celebrará una misa a fin de “pedirle permiso al Creador” para excavar la tierra. Dicha celebración está programada para el próximo 26 de junio.